Bajé a desayunar y ahí estaba mi madre y Samira.
- ¿Que? ¿Preparada para la barbacoa en casa del rubio?
- No me lo recuerdes mucho que sigo pesándome si ir...
- Anda, ¿y eso porque?
- Pues.. porque conocco a poquísima gente y .... y está él.
- Pues.. porque conocco a poquísima gente y .... y está él.
- ______ decías que lo tenías asumido, además tu estás con Álvaro, nose porque no quieres ir.
- Ya, eso ya lo se pero estaría incómoda.
- Que tonterías dices anda, vamos preparate que vamos en mi coche.
Samira subió a su cuarto y yo me quedé mirando a mi madre que se estaba riendo.
- Bueno, y tu ¿de que te ríes?
- Nada hija, que por lo que veo, tienes más de un amor en tu cabeza ¿no?
- ¿En mi cabeza? Será en mi corazón jajaja.
- Nada hija, que por lo que veo, tienes más de un amor en tu cabeza ¿no?
- ¿En mi cabeza? Será en mi corazón jajaja.
- No hija, eso si que no, el corazón solo es capaz de amar a uno, la cabeza es la que puede hacer creer que amas a los dos.
Esa frase me dejó callada, nunca mi madre me había dado consejos y menos decirme algo así, ¿y si tenía razón? ¿y si solo amaba a uno y era mi cabeza la que me liaba? ahora no podía dejar de pensar en esa frase, igualmente con quien estoy en con Álvaro y es con quien debo estar, no tengo que darle más vueltas.
- Bueno mamá, deja de decirme esas cosas, dejemos el tema.
- Si tu quieres.... pero que no se te olvide lo que te he dicho.
Desayuné con mi madre y luego me preparé para la barbacoa, conducía Samira y como su costumbre de conducir a toda hostia no se había esfumado llegamos a casa de Carlos en tan solo media hora.
Cuando llegamos allí estaba Carlos, Magi, Salva y muchísima gente que me tuvieron que presentar porque no conocía, no me acordaba de todos los nombres pero bueno tampoco es que fuese a hablar mucho con ellos.
Estuve un rato en la piscina y luego me tumbé en una hamaca a pensar. Noté como alguien me tiraba una botella de agua helada encima, miré hacia arriba y era Blas.
- ¡BLAS! ¡Yo te MATO!
Salí corriendo detrás de él por toda la casa, en realidad me lo estaba pasado bien corriendo detrás de él. De repente Blas frenó en seco y me coche con el.
- ¿Tu eres tonto o que te pasa? ¡Ahora estoy helada!
- ¡Ui! Encima que te refresco que hacía mucho calor al sol.
- Veo que tu tontez nunca va a irse ¿no?
- Umm, yo creo que no.
- Umm, yo creo que no.
- Jajajajaja bobo.
- Y ¿que? ¿no vas saludar a tu novio?
- Ah ¿que ha llegado? no lo sabía.
- Sí, ha venido conmigo en el coche.
- Claro, no le he visto porque estaba ocupada persiguiendo a un cabrón que me ha echado una botella helada por encima.
- Anda, anda y lo divertido que ha sido ¿que?
- Dejémoslo mejor.
- Dejémoslo mejor.
- Vale vale.
- ¿Donde está Álvaro?
- Allí con David.
Fui corriendo detrás de Álvaro a darle un susto y por el bote que pegó creo que si que se llevó un susto de verdad JAJAJA.
- Tu ¿eres tonta verdad?
- Tonta ¿como? ¿yo? ¡nunca! jajaja
- Pues entonces estás loca.
- Bueno .. loca si.
- ¿Ves?
- Pero estoy loca de ¡amor por tiii!
- Jajajajaja anda ven aqui.
Álvaro me agarró de la cintura y me empezó a besar, un beso suave y despacio que transmitía amor y ternura. Me separé de el y le acaricié la mejilla.
- Gracias. - dije abrazada a el con mi cabeza oculta en su pecho.
- Nose, simplemente gracias.
...
Pasaron las horas y ya habíamos comido, me lo estaba pasando en grande en la barbacoa de Carlos. Y lo mejor de todo era que todavía Dani no había aparecido en la fiesta. Le habían llamado varias veces pero no lo cogía. Estábamos jugando en la piscina cuando me iba a tirar y le vi. Ahí estaba el saludando a la gente con su sonrisa jodida sonrisa. Me quedé parada, sin decir nada cuando Álvaro me llamo.
- ¿ _______ te tiras o duermes ahí?
Me despejé y me tiré al agua con los chicos.
- Mirar, ha venido Dani. - dijo Blas.
Todos salieron a saludarle y yo me quedé a un lado. Álvaro me vió y vino hacia a mi.
- Ey, si te sientes incómoda o algo nos podemos ir.
- ¿Por? Pues claro que no. Estás con tus amigos y estamos de barbacoa, no te voy a arruinar el día, además a quien quiero es a ti ya lo sabes.
Detrás de Dani había una chica, morena con ojos verdes, sonriendo y presentándose.
- ¿Quien es esa?- pregunté a Álvaro extrañada.
- Ah, esa es Irina, su novia.
- Claro, lo que faltaba.
No sabía si Dani me estaba queriendo joder el día o si la novia esa era de verdad pero saqué mi mejor sonrisa y fui hacia donde estaba ella.
- Hola, me llamo _____
- Con que tu eres la zorra que me quiere quitar a mi chico.
- ¿Que? jajaja, veo que estás muy mal informada.
- No cariño, lo se todo y se que zorreas con MI novio.
- ¿Tu novio? ¿desde cuando? sabiendo como es Dani en dos días está con otra.
- Claro, eso es lo que te pasó a ti ¿no?
- Ja ja ja me parto y me mondo ¿sabes? no te importa lo que pasara con Dani.
- Ja ja ja me parto y me mondo ¿sabes? no te importa lo que pasara con Dani.
- Solo de advierto que como te acerques a él te juro que te las vas a ver conmigo.
- Bueno si, mira como tiemblo.
Decidí irme de ahí porque si pasaba más tiempo al lado de esta tía la daba dos hostias. ¿Que coño se cree? Viene aquí de dueña de Dani cuando solo lleva con el 1 mes. Me relajé para no montar una en la barbacoa de Carlos y me fui al salón a relajarme un poco. Carlos venía detrás mía.
- He visto que la novia de dani te estaba provocando.
- Sí, pero tranquilo que no la voy a hacer nada.
- Buf, no sabes lo insoportable que es.
- Ni te cuento, en un minuto ha conseguido que la tenga un asco bestial.
- Intenta pasar de ella, a ninguno nos cae bien pero la aguantamos por Dani.
- Eso haré, ah y gracias rubio.
- Jajaja nada.
...
Estuvimos un rato cada uno por un lado y luego entramos todos dentro de casa ya que afuera empezaba a anochecer y hacía frío.
Álvaro me agarró la mano y me llevó al lado de la piscina. Puso una toalla y encendió dos velas. No sabía como pero este chico se sacaba el romanticismo de la manga.
- Así mejor, ¿no? - dijo Álvaro mirandome.
- Nose como lo haces pero me encanta.
Nos tumbamos en la toalla y Álvaro se puso encima mío para mirarme.
Empecé a besarle el cuello y fui deslizándome hasta la comisura, noté como la respiración de Álvaro se agitaba y me levantaba la camiseta.
Me iba besando el cuello e iba descendiendo. Estábamos los dos excitados. Yo quería a Álvaro dentro de mi de una vez, no quería o mejor dicho no podía esperar más cuando de repente.
- Ejem ejem, esas cosas de hacen en privado.
Era la inútil de irina, la novia de Dani, ¿esta chica es tonta o que coño hace?
- Mira niñata que te pires de aquí.- dije con tono enfadado mientras veía que Álvaro estaba súper colorado y rojísimo.
- Jajajaja ¿me vienes tu aquí a mandar lo que tengo que hacer?
- ¿Sabes que pasa? Que yo con mi novio hago lo que quiero y donde quiero asique aire.
- Pero tu ¿que ladras cacho perra?
En ese momento salté para pegarle un bofetón en toda la cara, pero Álvaro me agarró por la cintura.
- Shhh tranquila pequeña que ya nos vamos y terminamos esto sin moscones.
Álvaro me llevó hasta abajo sin soltarme para que no la hiciese nada a la tía esa. Entramos dentro de casa y nos despedimos de la gente.
...
Una vez que llegamos a casa de Álvaro entramos pegando un portazo, decidimos ir a su casa ya que no había nadie y estaba vacía.
Me agarré a su cintura con las piernas como un koala y el me iba llevando hasta su cuarto quitándome la ropa. Llegamos a su cama y ya estábamos los dos con ropa interior.
- Esta vez nadie me va a parar a no ser que tu quieras. - me dijo Álvaro con cara pervertido.
- Tranquilo que no voy a ser yo quien te pare.
Me coloqué encima de Álvaro y empecé a mover mis caderas suavemente por encima de su sexo. Noté como Álvaro se excitaba, podía notar aquello erecto pegado a mi. Seguí haciéndolo hasta que en un segundo Álvaro me giró y se colocó encima mío.
- Basta.
- ¿Que pasa?
- Ahora me toca a mi.
Me quito la poca ropa que llevaba y empezó a darme besos por el cuello descendiendo hasta mi ombligo y continuaba hasta mis muslos. Mis músculos se contraían nose si de los nervios o de la excitación.
- Álvaro, te lo ruego, empieza.
- Shhh tranquila.
Álvaro se quitó el bóxer y porfin empezó a hacerlo despaci, muy despacio. Notaba gusto y mientras que lo hacíamos pasaba mis manos por su espalda y su pelo, cuando de repente empezó a aumentar la velocidad, era como que un globo se inflase e infalse dentro de mi y cuando iba a explotar paraba, volvía a hacerlo más lento, cuando la sensación desaparecía volvía a hacerlo rápido y otra vez volvía aquella sensación. Ya entendía lo que Álvaro quería hacer, cada vez que paraba y volvía a empezar la sensación era mucho más fuerte. Álvaro quería hacerme sufrir y lo estaba consiguiendo.
Después de un rato acabamos los dos agotados tirados en la cama, estábamos los dos sudando y muertos. Miré a Álvaro y este dijo:
- Cada día me sorprendes más pequeña, eres alucinante.
- Álvaro.
- Dime.
- Te quiero.
- Lo se.
- No, pero quiero que lo sepas, quiero que sepas que te quiero y que si me he comportado como una estúpida todos estos meses lo siento, ya ha vuelto la ______ de antes y quiero vivir mi vida a tu lado.
- Yo te quiero tal y como eres y no tienes que cambiar por mi. De verdad te amo y nunca me voy a separar de tu lado.
En ese momento se me escapó una lágrima que no duró mucho porque Álvaro me la limpió con su pulgar. Me abrazó fuertemente hasta que me quedé dormida en sus brazos.
- Ejem ejem, esas cosas de hacen en privado.
Era la inútil de irina, la novia de Dani, ¿esta chica es tonta o que coño hace?
- Mira niñata que te pires de aquí.- dije con tono enfadado mientras veía que Álvaro estaba súper colorado y rojísimo.
- Jajajaja ¿me vienes tu aquí a mandar lo que tengo que hacer?
- ¿Sabes que pasa? Que yo con mi novio hago lo que quiero y donde quiero asique aire.
- Pero tu ¿que ladras cacho perra?
En ese momento salté para pegarle un bofetón en toda la cara, pero Álvaro me agarró por la cintura.
- Shhh tranquila pequeña que ya nos vamos y terminamos esto sin moscones.
Álvaro me llevó hasta abajo sin soltarme para que no la hiciese nada a la tía esa. Entramos dentro de casa y nos despedimos de la gente.
...
Una vez que llegamos a casa de Álvaro entramos pegando un portazo, decidimos ir a su casa ya que no había nadie y estaba vacía.
Me agarré a su cintura con las piernas como un koala y el me iba llevando hasta su cuarto quitándome la ropa. Llegamos a su cama y ya estábamos los dos con ropa interior.
- Esta vez nadie me va a parar a no ser que tu quieras. - me dijo Álvaro con cara pervertido.
- Tranquilo que no voy a ser yo quien te pare.
Me coloqué encima de Álvaro y empecé a mover mis caderas suavemente por encima de su sexo. Noté como Álvaro se excitaba, podía notar aquello erecto pegado a mi. Seguí haciéndolo hasta que en un segundo Álvaro me giró y se colocó encima mío.
- Basta.
- ¿Que pasa?
- Ahora me toca a mi.
Me quito la poca ropa que llevaba y empezó a darme besos por el cuello descendiendo hasta mi ombligo y continuaba hasta mis muslos. Mis músculos se contraían nose si de los nervios o de la excitación.
- Álvaro, te lo ruego, empieza.
- Shhh tranquila.
Álvaro se quitó el bóxer y porfin empezó a hacerlo despaci, muy despacio. Notaba gusto y mientras que lo hacíamos pasaba mis manos por su espalda y su pelo, cuando de repente empezó a aumentar la velocidad, era como que un globo se inflase e infalse dentro de mi y cuando iba a explotar paraba, volvía a hacerlo más lento, cuando la sensación desaparecía volvía a hacerlo rápido y otra vez volvía aquella sensación. Ya entendía lo que Álvaro quería hacer, cada vez que paraba y volvía a empezar la sensación era mucho más fuerte. Álvaro quería hacerme sufrir y lo estaba consiguiendo.
Después de un rato acabamos los dos agotados tirados en la cama, estábamos los dos sudando y muertos. Miré a Álvaro y este dijo:
- Cada día me sorprendes más pequeña, eres alucinante.
- Álvaro.
- Dime.
- Te quiero.
- Lo se.
- No, pero quiero que lo sepas, quiero que sepas que te quiero y que si me he comportado como una estúpida todos estos meses lo siento, ya ha vuelto la ______ de antes y quiero vivir mi vida a tu lado.
- Yo te quiero tal y como eres y no tienes que cambiar por mi. De verdad te amo y nunca me voy a separar de tu lado.
En ese momento se me escapó una lágrima que no duró mucho porque Álvaro me la limpió con su pulgar. Me abrazó fuertemente hasta que me quedé dormida en sus brazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario